Necesito Oración
Quiero contar mi Historia

Caminando en Su Palabra

Pr. Fabian Ojeda
8/2/2026

Avivando la fe en la Palabra de Jesús.

Introducción

Desde el principio podemos ver que Dios es un Dios que habla. Nuestro Señor no es como los dioses que tienen boca y no hablan, oídos y no escuchan, piernas y no andan.

Él siempre habló a su pueblo, y lo sigue haciendo hasta hoy

Hebreos 1:1–2 "1 Hace mucho tiempo, Dios habló muchas veces y de diversas maneras a nuestros antepasados por medio de los profetas. 2 Y ahora, en estos últimos días, nos ha hablado por medio de su Hijo. Dios le prometió todo al Hijo como herencia y, mediante el Hijo, creó el universo."

¿Cómo confirmamos que Dios está hablando?

  • Por su Palabra (que nunca se contradice)
  • Por medio de una persona (lo que dice debe estar alineada a la Palabra)
  • Por una idea o pensamiento persistente (esta debe traer paz y permanece en el tiempo)

Es la obediencia la que agudiza nuestros oídos espirituales.

¿Alguna vez has podido confirmar que Dios te ha hablado? ¿Puedes compartir cómo se sintió?

Aprendamos cómo nuestra fe y obediencia puede cambiar nuestra situación al escuchar la voz del Maestro a través de esta historia.

La fe del oficial

Juan 4:43–5443 Pasados los dos días, Jesús siguió camino a Galilea.
44 Él mismo había declarado que un profeta no recibe honra en su propio pueblo.
45 Sin embargo, los galileos lo recibieron bien, porque habían estado en Jerusalén durante la celebración de la Pascua y habían visto todo lo que él hizo allí.
46 En su paso por Galilea, Jesús llegó a Caná, donde había convertido el agua en vino. Cerca de allí, en Capernaúm, había un funcionario de gobierno que tenía un hijo muy enfermo.
47 Cuando supo que Jesús había ido de Judea a Galilea, fue a verlo y le rogó que se dirigiera a Capernaúm para sanar a su hijo, quien estaba al borde de la muerte.
48 Jesús le preguntó: —¿Acaso nunca van a creer en mí a menos que vean señales milagrosas y maravillas?
49 —Señor, por favor —suplicó el funcionario—, ven ahora mismo, antes de que mi hijito se muera.
50 Entonces Jesús le dijo: —Vuelve a tu casa. ¡Tu hijo vivirá! Y el hombre creyó lo que Jesús le dijo y emprendió el regreso a su casa.
51 Mientras el funcionario iba en camino, algunos de sus sirvientes salieron a su encuentro con la noticia de que su hijo estaba vivo y sano.
52 Él les preguntó a qué hora el niño había comenzado a mejorar, y ellos le contestaron: «Ayer, a la una de la tarde, ¡la fiebre de pronto se le fue!».
53 Entonces el padre se dio cuenta de que la sanidad había ocurrido en el mismo instante en que Jesús le había dicho: «Tu hijo vivirá». Y tanto él como todos los de su casa creyeron en Jesús.
54 Ésa fue la segunda señal milagrosa que hizo Jesús en Galilea al volver de Judea.

Tres actitudes que vemos en el oficial:

1. Inconformidad

Mientras Jesús estaba en Caná, se presentó un oficial de altísimo rango  El era un oficial del Rey que vivía a 30 o 40 Km en Capernaún buscó a Jesús y le rogó por un milagro, su hijo estaba a punto de morir. El funcionario se movió ante la crisis, él no se quedó conforme con la situación y fue atrás de lo que él había escuchado que podría cambiar su situación.

¿Cómo actúas cuando se presenta una dificultad?

2. Humildad

Se humilló ante Jesús. El oficial era un funcionario de alto rango, se podría decir que estaba por “encima” de Jesús. Si él lo deseaba, podría haber mandado a llamar a Jesús hasta su encuentro. Pero aquí vemos que él dejó su posición, reconoció la autoridad de quien podría obrar el milagro y le rogó. Se humilló para hablar con un judio carpintero. Jesús no era conocido como nosotros lo conocemos hoy, ni sus hermanos creían en Él hasta que resucitó.

¿Qué significa para ti “humillarse ante Jesús” ? ¿Cómo puedes reflejar eso en tu día a día?

3. Fe en la Palabra

El oficial creyó en la Palabra de Jesús sin haber visto ninguna señal del milagro. Cuando llegó, los sirvientes le dijeron que su hijo fue sano, él les preguntó cuándo sucedió y confirmó que fue a la misma hora en la cual Jesús dijo: “Tu hijo vivirá.”

No vio el milagro, no pidió pruebas, él creyó y se fue; la confirmación vino después.

Hebreos 11:1 "1 La fe es la confianza de que en verdad sucederá lo que esperamos; es lo que nos da la certeza de las cosas que no podemos ver."
Romanos 4:17b "Eso sucedió porque Abraham creyó en el Dios que da vida a los muertos y crea cosas nuevas de la nada."
Romanos 10:17 "17 Así que la fe viene por oír, es decir, por oír la Buena Noticia acerca de Cristo."

Muchas veces queremos ver el resultado final, esperamos la confirmación antes de actuar, pero los milagros suceden cuando actuamos mediante la fe.

¿Qué palabra de Dios estás necesitando creer hoy sin ver resultados?

¿En qué área estás esperando confirmación antes de obedecer?

¿Qué paso concreto puedes dar esta semana basado solo en Su Palabra?

4. La salvación llegó a toda la casa

El milagro no terminó con la sanidad física de su hijo, sino que él y toda su casa creyeron. El milagro que Jesús hace en nuestra vida, trae salvación a todos a nuestro alrededor. Tu fe puede ser el inicio de una familia completa rendida a los pies de Cristo.

¿Cómo puede tu fe impactar a los que viven contigo?

¿Qué cambio podría ver tu familia como evidencia de que Jesús habló a tu vida?

Conclusión

Que este año no sea uno más, que sea el año en que creas, avances y vueles en el propósito para el cual fuiste llamado, aún cuando no tengamos el panorama completo.Recuerda que  Dios renueva tus fuerzas para extender tus alas como águilas. No para quedarte donde estás, sino para elevar tu mirada y ver el horizonte desde la perspectiva del cielo .Esto es adoptar una cosmovisión eterna: entender que nuestra vida no gira alrededor de lo temporal, sino del propósito eterno de Dios.

Escuchanos en